¡Despegamos hacia Rumanía!
Hoy viajamos en avión a Rumanía, un país de Europa lleno de montañas, castillos y bosques. Lo hacemos con una canción muy bailona: Dragostea Din Tei, del grupo O-Zone. Vamos a hacer 6 paradas. Léelas con atención, porque al final tendrás que responder preguntas sobre lo que has leído.
Parada 1 O-Zone, un grupo de Moldavia
O-Zone fue un grupo de música pop formado en Moldavia, un país pequeño que está justo al lado de Rumanía. Lo formaban tres chicos: Dan Bălan, Radu Sîrbu y Arsenie Todiraș.
En Moldavia se habla rumano, el mismo idioma que en Rumanía. Por eso el grupo cantaba en rumano y se fue a trabajar a Rumanía, donde grabó sus canciones más famosas.
Su gran éxito fue Dragostea Din Tei. Salió en 2003 y en 2004 sonaba en las radios y en las fiestas de muchísimos países de Europa. ¡Llegó al número 1 en muchos de ellos! Lo curioso es que mucha gente la cantaba sin entender ni una palabra de rumano.
Parada 2 La canción: Dragostea Din Tei
El título de la canción significa, más o menos, “el amor bajo los tilos”. El tilo es un árbol muy grande, de hojas con forma de corazón, que da sombra en los parques y con cuyas flores se hacen infusiones.
La canción habla del amor, pero sobre todo transmite alegría, energía y ganas de bailar. Tiene un ritmo rápido y un estribillo tan pegadizo que, años después, se hizo famosísimo en Internet.
Pertenece al estilo dance-pop y Eurodance, música electrónica pensada para bailar y muy popular en Europa. En ella destacan los sintetizadores, la percusión electrónica y las voces de los cantantes. ¿Recuerdas? ¡Es el mismo estilo que la canción de Vengaboys!
Parada 3 Rumanía: montañas, bosques y un gran río
Rumanía está en el este de Europa, junto al mar Negro. Sus vecinos son Moldavia, Ucrania, Hungría, Serbia y Bulgaria.
Por el centro del país pasan los montes Cárpatos, unas montañas enormes cubiertas de bosques donde viven osos, lobos y ciervos. Allí hay pueblos tradicionales muy bonitos, con casas de madera y tejados puntiagudos.
El río Danubio, uno de los más largos de Europa, termina su viaje en Rumanía. Antes de llegar al mar se divide en muchos brazos y forma un delta lleno de pájaros. Su bandera tiene tres franjas verticales: azul, amarilla y roja.
Parada 4 Bucarest y el castillo de Bran
La capital de Rumanía es Bucarest, la ciudad más grande del país. ¡Cuidado! No la confundas con Budapest, que es la capital de Hungría. En Bucarest está el Palacio del Parlamento, uno de los edificios más grandes del mundo.
Uno de los lugares más visitados de Rumanía es el castillo de Bran. Está en lo alto de una roca, entre montañas, y tiene torres puntiagudas y tejados rojos.
Mucha gente lo llama el castillo de Drácula, porque se parece al castillo que aparece en un libro de miedo muy famoso. Drácula es un personaje inventado, ¡pero el castillo es de verdad y se puede visitar!
Parada 5 El rumano, un primo del español
En Rumanía se habla rumano. Es una lengua que viene del latín, la lengua de los antiguos romanos, igual que el español, el italiano o el francés. Por eso algunas palabras se parecen: școală es escuela y apă es agua.
En España vive una comunidad rumana muy grande. ¡Puede que en tu cole haya compañeros o compañeras que hablen rumano y te enseñen alguna palabra más!
Parada 6 Comida y baile tradicional
¡Hora de comer! Las sarmale son rollitos de hojas de col rellenos de carne y arroz. La mămăligă es harina de maíz cocida, amarilla y suave, ¡se parece un poco a nuestro gofio escaldado! Y de postre, cozonac, un bizcocho dulce y esponjoso relleno de nueces o chocolate.
Y para terminar, ¡a bailar! El Alunelul es una danza popular rumana. Se baila en grupo, en fila o en corro, cogidos de las manos o de los hombros, siguiendo una serie de pasos y dando golpecitos con los pies en el suelo.
¡Has aterrizado en Rumanía!
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¡Increíble! Eres todo un experto o una experta en Rumanía. ¡Mulțumesc por leer con tanta atención!
¡Muy bien! Conoces muchas cosas de Rumanía. Vuelve a leer alguna parada para conseguir todas las estrellas.
¡Buen intento! Has aprendido cosas nuevas. Vuelve a leer las paradas con calma y prueba otra vez.
El viaje acaba de empezar. Lee de nuevo las paradas despacito y vuelve a intentarlo. ¡Tú puedes!
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